Iglesia brutalista de Claude Parent en Nevers, 1966
De paso por nuestra ciudad natal, Nevers, nos detuvimos en el barrio de Banlay.
Ese barrio donde Anne, mi esposa, y yo estudiamos el bachillerato. Ella incluso vivió allí de niña, primero en una vivienda social y después en una pequeña copropiedad típica de los años 70, hasta la adolescencia antes de marcharse a estudiar. Paseamos por este barrio popular con cierta nostalgia, entre viviendas sociales, edificios de hormigón, un complejo escolar y pequeñas casas.
Dentro de este urbanismo clásico de las ciudades medianas y grandes, se esconde una curiosidad modernista y brutalista: la iglesia Sainte-Bernadette. Desde el exterior, nada hace pensar que se trata de un lugar de culto. Tiene mucho más en común con un búnker del Muro Atlántico que con una iglesia románica.
Clasificada como Monumento Histórico en el año 2000, es fruto de la colaboración entre Claude Parent y Paul Virilio en 1966. Mi esposa fue bautizada allí… ¡qué honor!
Claude Parent fue el primero en desarrollar la teoría de la “función oblicua”, una hipótesis arquitectónica en la que trabajó junto a Paul Virilio y que revolucionaría la arquitectura contemporánea.
Su arquitectura de hormigón es masiva, con aperturas reducidas hacia el exterior.
A pesar de la rugosidad del material, el edificio desprende una cierta suavidad cuando la mirada recorre sus líneas.
Para los apasionados de la arquitectura modernista y brutalista: una visita imprescindible si pasan por esta región.